Las esperanzas de convertir a Uruguay en un centro de producción de criptomonedas con potentes computadoras se desvanecieron debido a desacuerdos sobre la electricidad, cambios políticos y una caída de la rentabilidad, que afectaron los planes de Tether, el principal emisor de monedas digitales estables en el mundo, revela una investigación reciente publicada por Reuters.
Tether anunció en 2023 planes para instalar en el país instalaciones dedicadas a la producción de monedas digitales. Uruguay parecía ideal por su estabilidad política, condiciones fiscales favorables, abundante energía renovable y su creciente rol como centro de empresas de tecnología financiera.
La compañía proyectó dos centros en el departamento uruguayo de Florida, con una inversión estimada en unos 120 millones de dólares. El objetivo era utilizar la nación como plataforma inicial para expandirse luego a mercados mayores de Sudamérica, como Brasil, Paraguay y Argentina.
El 'paraíso cripto' se desmoronó por un desacuerdo con la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE), la empresa estatal de electricidad. Tether interpretaba el contrato como un mínimo ampliable, mientras que UTE lo consideraba un máximo. Las plantas sufrieron cortes de energía, dejaron de pagar las facturas y, tras el cambio de gobierno en 2025, la firma terminó abandonando los sitios.
Para los expertos, el fracaso ilustra los cambios en la economía de la producción de criptoactivos, golpeada por la reducción de recompensas y la caída de precios. Además, según Pete Howson, profesor asistente de la Universidad de Northumbria, la situación revela el carácter móvil de estas operaciones, que rara vez generan beneficios duraderos para el país anfitrión.


