El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS, por sus siglas en inglés) ha iniciado el proceso de desacreditación de Network for Hope, organización encargada de la donación de órganos en los estados de Kentucky y partes de Indiana, Ohio y Virginia Occidental, tras múltiples revisiones federales que hallaron fallos persistentes en la seguridad de los pacientes, reza un comunicado de prensa gubernamental.
"Los estadounidenses que eligen convertirse en donantes de órganos merecen un sistema que honre su donación y proteja a cada paciente", declaró este miércoles el secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr., durante una visita a la Universidad de Kentucky. "Las organizaciones que fracasan repetidamente en cumplir con los estándares federales y ponen en riesgo a los pacientes rendirán cuentas", añadió.
En sus declaraciones, el alto cargo reveló que los revisores federales encontraron deficiencias graves en casi un 30 % de los 351 casos examinados entre 2021 y 2024. Según detalló, hallaron pacientes incluidos en el protocolo de donación de órganos que nunca deberían haber estado allí, así como casos en los que el proceso de donación continuó a pesar de que había señales claras de que los pacientes no eran donantes apropiados. También constataron fallos reiterados en el juicio clínico, la supervisión y la seguridad de los pacientes. "Estos fallos tuvieron consecuencias reales", sentenció.
Casos que hielan la sangre
Uno de los casos más graves involucró a Anthony Thomas Hoover II, quien tuvo una sobredosis en 2021. Su familia autorizó la donación de órganos tras recibir la noticia de que no sobreviviría. Sin embargo, mientras el equipo de trasplantes se preparaba para la intervención, Hoover empezó a mostrar signos de vida: primero se movió y luego comenzó a "agitarse en la cama", según documentos a los que tuvo acceso The New York Times.
Pese a ello, Network for Hope, llamado entonces Kentucky Organ Donor Affiliates, insistió en continuar con el procedimiento. Pero cuando ya iba camino al quirófano, Hoover lloró, se encogió y negó con la cabeza, lo que llevó a un médico del hospital a negarse a retirarle el soporte vital. Posteriormente, Hoover logró recuperarse, aunque con consecuencias neurológicas.
"T.J. mostró signos de estar consciente mientras estaba en la mesa de operaciones a punto de que le extrajeran los órganos. Los médicos se negaron a continuar con la extracción de órganos porque creían que todavía estaba vivo. Gracias a su actuación, T.J. está vivo y está aquí con nosotros hoy", declaró Kennedy.
Asimismo, documentaron otra historia estremecedora ocurrida en Alabama, cuando unos cirujanos abrieron el pecho de una mujer y descubrieron que todavía estaba viva. Los médicos detuvieron la intervención, la cosieron de nuevo, pero la declararon nuevamente muerta doce minutos después.
Investigación exhaustiva
La investigación federal determinó que la organización había ignorado signos de alerta en más de 70 pacientes. Aunque las extracciones fueron canceladas, varios pacientes mostraron dolor o angustia mientras eran preparados para la cirugía. En total, más de 100 casos presentaron "características preocupantes", y la mayoría de los trasplantes programados por la organización procedían de pacientes en muerte circulatoria.
En 2025, las autoridades federales encargadas de la supervisión ordenaron a Network for Hope implementar un plan de acción correctiva y un programa de monitoreo, al tiempo que iniciaron revisiones federales independientes. No obstante, en mayo de 2026, la revisión confirmó que los problemas de calidad persistían, afectando funciones clave como la evaluación de donantes, la revisión de eventos adversos y la administración.
"La mayoría de las organizaciones de procuración de órganos realizan este trabajo con profesionalismo, compasión y profundo respeto tanto por los donantes como por los receptores", afirmó Kennedy, citado por News From The States. "Network for Hope incumplió repetidamente esos estándares. Fue una manzana podrida: una organización encargada del don de la vida que puso repetidamente en riesgo a los pacientes. El gobierno federal tiene el deber de actuar, y por eso actuamos hoy", agregó.



