La Casa Blanca sugirió en una declaración a The Washington Post que seguiría realizando asesinatos selectivos contra grupos criminales en América Latina. Su portavoz, Olivia Wales, afirmó que la Administración considera a los terroristas que cometen actos violentos por razones políticas y a los criminales motivados por el lucro con el mismo enfoque antiterrorista.
"Estados Unidos continuará identificando y neutralizando a cualquier grupo que tenga la intención y la capacidad de planificar ataques contra estadounidenses, ya sean carteles mortíferos que han envenenado a millones de estadounidenses o yihadistas", indicó Wales.
La Administración ha designado a más de una docena de grupos criminales de la región como organizaciones terroristas extranjeras. Según el texto, el ataque contra el grupo delictivo Tren de Aragua, sin debido proceso y en un país extranjero, ha difuminado aún más la línea entre la forma en que el Gobierno de Estados Unidos ve las redes terroristas islámicas y los grupos criminales.
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias 'Niño Guerrero', señalado como líder del Tren de Aragua, era el delincuente más buscado de Venezuela y uno de los principales objetivos de las autoridades estadounidenses.
Patrick Weaver, jefe adjunto de gabinete de Hegseth, sostuvo al respecto: "La muerte de 'Niño Guerrero' envía un mensaje claro a América Latina. No hay refugio para narcoterroristas en nuestro hemisferio".


