La escalada del conflicto en Oriente Medio ha tenido profundas consecuencias que van más allá del ámbito militar, afectando desde la economía mundial hasta el suministro de alimentos en Asia y África, reveló este jueves AP.
Según el análisis del medio, el epicentro de esta crisis se encuentra en el estrecho de Ormuz, una vía fluvial de apenas 34 kilómetros en su punto más angosto que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico. En este sentido, se precisa que su estrechez natural lo convierte en un cuello de botella estratégico.
El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán
A continuación, AP recuerda que antes del inicio de la guerra, aproximadamente el 20 % del petróleo comercializado en el mundo solía fluir diariamente a través del estrecho de Ormuz, además de grandes suministros de gas natural, fertilizantes y otros derivados del petróleo. En cuanto al tráfico marítimo, Lloyd's List Intelligence —que proporciona análisis de la industria marítima global— estima que entre 100 y 130 buques atravesaban el estrecho cada día antes del conflicto, incluidos petroleros y buques de carga.
No obstante, de acuerdo con el mismo proveedor de datos, desde el inicio de las hostilidades hasta este lunes, solamente 534 barcos han logrado transitar por la vía marítima, y se cree que muchos de ellos transportaban el petróleo iraní. En tiempos normales, según se precisa, entre 6.500 y 8.450 buques habrían cruzado durante el mismo período.
En lo que respecta al precio de los combustibles, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos ha aumentado un 50 % desde que comenzó la guerra, situándose el galón en 4,56 dólares, según la Asociación de Automóviles de EE.UU. Además, el cierre del Ormuz casi ha duplicado el costo del combustible para aviones. Por otro lado, los expertos navieros subrayan que las tarifas de seguro para los buques también se han disparado, pasando del 1 % del valor de la carga hasta alcanzar un 10 %.
Costo humano de la guerra
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU, por su parte, advierte que unas 45 millones de personas, principalmente en Asia y África, podrían enfrentar hambruna aguda en caso de que el conflicto en Oriente Medio no se termine pronto. Asimismo, el bloqueo de los envíos de combustible y fertilizantes podría encarecer los alimentos y otras necesidades básicas hasta hacerlos inalcanzables para quienes ya se encuentran en una situación precaria.
En cuanto a las víctimas del conflicto, según la Organización Marítima Internacional de la ONU, diez marinos han muerto desde que comenzó la guerra y 32 buques han sido atacados. Al mismo tiempo, 1.550 buques procedentes de 87 países se encuentran actualmente varados en el golfo Pérsico, lo que ha dejado atrapados a 22.500 marinos, muchos de ellos procedentes del sur y sudeste de Asia.
Paralelamente, Washington ha comprometido 15.000 soldados y 100 aeronaves para hacer cumplir la operación 'Proyecto Libertad' que fue suspendida este martes, solo dos días después de su anuncio. Según se precisa, Estados Unidos asegura haber guiado con éxito solo dos buques como parte de esta operación.


