El Senado de Estados Unidos ha confirmado este lunes a Markwayne Mullin como nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), quien asumirá el cargo en medio de una crisis institucional tras la destitución de Kristi Noem.
Senador republicano por Oklahoma, en su primer mandato desde 2023, Mullin es expeleador de artes marciales mixtas, empresario y miembro de la nación cherokee, y es el primer ciudadano tribal en el Senado en casi dos décadas.
Un arranque tumultuoso
El DHS se enfrenta a un cierre parcial después de que los demócratas bloquearan su financiación tras la muerte de dos ciudadanos durante operativos migratorios en Mineápolis, lo que ha intensificado la frustración interna y el escrutinio sobre la agencia.
La confirmación de Mullin en el cargo se produjo a pesar de la oposición demócrata, que mantiene diferencias de fondo sobre la política migratoria. Los legisladores señalaron que el desacuerdo no es personal, sino sobre el rumbo del DHS, pieza central de la agenda interna de la Administración Trump.
Mullin ha respaldado políticas migratorias estrictas. En declaraciones previas, defendió que los niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados deberían ser expulsados junto a sus familias y argumentó: "¿Por qué no enviarías a un niño con sus padres? ¿Por qué querrías separarlos?".
Un aliado de Trump
El hasta ahora senador es considerado un aliado cercano del presidente Donald Trump y respalda su agenda migratoria. Aunque en el pasado pidió cautela respecto a posibles indultos por el asalto al Capitolio, adoptando una postura opuesta a la del mandatario, ha mantenido posiciones y opiniones alineadas con Trump en temas clave de seguridad y control fronterizo.
El legislador también planea revertir las medidas administrativas de su predecesora que exigían aprobación directa para gastos elevados, lo que había retrasado las operaciones de emergencia, y su enfoque se centrará en agilizar la gestión interna del departamento.


